México

Una breve historia del petróleo y la sociedad que decidió explotarlo

Durante los primeros meses de 1991, fuerzas iraquíes encendieron fuego a cientos de pozos petroleros en Kuwait en respuesta a la intervención de las fuerzas de la Coalición de la Guerra del Golfo. Los incendios petroleros de Kuwait fueron totalmente controlados en noviembre del mismo año. La invasión de Irak a Kuwait fue motivada por conflictos petroleros. http://bit.ly/VQfsAx  

Hace algunos meses un grupo de hackers de la comunidad musulmana, bajo el nombre de AnonGhost, lanzó el primero de lo que prometió sería una serie de ataques contra corporaciones occidentales y ciertos gobiernos de países árabes; la campaña #OpPetrol es un ataque dirigido a la industria petrolera que, en palabras de los activistas, “ha deshumanizado la economía y ha creado un nuevo orden mundial basado en el Petro Dólar”. Del otro lado del mundo, un grupo de ecologistas es arrestado por protestar contra la construcción de las primeras minas para explotar arenas de petróleo en Estados Unidos que, siguiendo el ejemplo de Canadá, busca extraer hidrocarburos por vías poco ortodoxas, como respuesta al agotamiento de otro tipo de yacimientos.

En México se invierten cantidades exorbitantes en la exploración y explotación de yacimientos petroleros en aguas profundas aún cuando la sombra del desastre provocado por el hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon en 2010 no se ha disipado del todo.

No cabe duda que el mundo se mueve con combustibles fósiles y es un hecho que la reserva mundial de estos hidrocarburos está menguando; día con día somos testigos de las implicaciones políticas, económicas y sociales que se desprenden de este hecho. Pero, ¿qué sabemos realmente del petróleo?, ¿de dónde viene?, ¿cuándo comenzamos a explotarlo?, ¿por qué parece haber tan poco? y ¿cómo pasó de ser una solución energética a ser un problema mundial? Para darle respuesta a estas preguntas tenemos que comenzar el relato hace algunos millones de años, cuando la Tierra era muy diferente a lo que conocemos ahora.

 

Un puré de microorganismos a presión

Contrario a la creencia popular, hay muy poco de dinosaurios en nuestro petróleo; la mayor parte de él tuvo su origen en las aguas tibias y someras de mares antiguos, donde las condiciones ambientales favorecieron una explosión de vida microscópica (algas verde azules, foraminíferos y diatomeas), pero un océano floreciente de vida es también un océano lleno de muerte; cuando estos microorganismos partían al cielo de las diatomeas, sus restos se depositaron por millones sobre el lecho marino; en ocasiones la velocidad de este proceso era tal, que el piso oceánico acumulaba restos con mayor velocidad que la necesaria para iniciar el proceso de descomposición. A esta receta sólo tenemos que agregarle unos cuantos millones de años de temperatura y presión elevadas y listo: nuestro coctel de microorganismos se ha transformado en petróleo.

 

Las diatomeas son algas unicelulares que forman una proporción importante del fitoplancton. Poco queda de sus espectaculares diseños después de que el tiempo, la presión y las elevadas temperaturas las transforman en hidrocarburos. Ilustración de Ernst Haeckel.

 

 

Las condiciones adecuadas para la formación de petróleo no son exclusivas de una era geológica; distintas circunstancias pudieron haber generado situaciones similares a las expuestas anteriormente para formar los yacimientos que tanto nos esforzamos en localizar hoy en día. Un elemento constante para que sea exitosa la transformación del plancton en un potencial combustible de avión, es el paso del tiempo. Las condiciones de temperatura y presión necesarias para que esto suceda se logran mediante la acumulación lenta y sostenida de sedimentos que aumentan gradualmente la presión de las capas más bajas y provocan que éstas eleven su temperatura al estar más cerca del manto terrestre. Esto sólo sucede con el paso de millones y millones de años. En este proceso, además de petróleo, también se genera gas natural.

El carbón, el tercer elemento en nuestro imperio de combustibles fósiles, se generó mediante un proceso similar, pero éste utilizó materia vegetal “macro” -troncos y ramas- como materia prima. Estudios recientes han sugerido que la abundancia de depósitos de carbón con más de trescientos millones de años de antigüedad puede estar relacionada con la ausencia de hongos capaces de descomponer la lignina de los troncos. ¿De qué sirve comer madera si no se ha “inventado” la madera aún?

Existe un teoría alternativa respecto a la formación de petróleo y otros combustibles fósiles por la descomposición de materia viva: la teoría abiótica. Los defensores de esta teoría argumentan que el origen del petróleo, el carbón y el gas natural podrían estar ligados a procesos que ocurren naturalmente en las capas más profundas de la corteza terrestre, cerca del manto, sin necesidad de la intervención de materia viva. Existe una gran controversia con respecto a esta teoría, pero no puede eliminarse debido al simple hecho de que nadie ha presenciado la formación de petróleo de forma natural. Si la teoría abiótica tuviera fundamentos, esto implicaría que existe más –mucho más- petróleo, gas y carbón en la Tierra del que tenemos previsto; sin embargo, esto también implica que dichos recursos podrían estar a profundidades y condiciones tales que su explotación es prácticamente inviable bajo los esquemas de extracción actuales. Independientemente de quién tenga la razón, en términos de aprovechamiento de recursos, quedamos en las mismas.

 

El surgimiento de una economía petrolera

El petróleo se ha utilizado de forma más o menos constante por varias civilizaciones humanas. Existen registros de su uso por griegos, chinos y persas, quienes utilizaban el recurso para labores de construcción y, por su carácter inflamable, como materia prima para lámparas y otras pirotecnias. Su historia moderna empieza a mediados del siglo XIX, cuando pasó de ser un remedio casero para curar dolores reumáticos a ser el principal combustible utilizado en la iluminación.

El queroseno –un aceite producido a partir de una destilación simple del petróleo- sustituyó rápidamente al aceite de ballena como principal fuente de iluminación, debido a su bajo costo y aparente abundancia; esta industria fundamenta el éxito temprano de la explotación petrolera. Pronto se comenzaron a construir refinerías a gran escala para solucionar la demanda del combustible y procesar el nuevo recurso que “brotaba de la tierra”. John D. Rockefeller aprovechó la fiebre del oro negro y fundó Standard Oil, la compañía que capitalizó el aprovechamiento del hidrocarburo hasta principios del siglo XX.

En 1879 Thomas Alva Edison presenta al mundo el primer foco de luz incandescente, capaz de comercializarse a gran escala y el imperio del queroseno llega a su fin. Sin embargo, los procesos de refinación petrolera habían generado un sinnúmero de productos aprovechables y el petróleo no tardó en encontrar un nuevo mejor amigo: el motor de combustión interna.

A partir de aquí, la historia es fácil de recapitular: Henry Ford hace que el motor de combustión interna se vuelva uno de los bienes más comunes en los hogares estadounidenses y en el mundo, la demanda mundial de petróleo aumenta exponencialmente durante el siglo XX y se empiezan a aprovechar nuevos subproductos de la refinación del petróleo crudo, principalmente en la forma de polímeros plásticos.

Los primeros síntomas de agotamiento se hacen evidentes y para los años sesenta, Estados Unidos no puede sostener una producción capaz de satisfacer la demanda y se convierte en un fuerte importador del hidrocarburo. El mismo destino aqueja a muchos países industrializados y los conflictos bélicos por el recurso limitante empiezan a hacerse evidentes.

 

 El petróleo hoy

El panorama actual no es muy alentador. Existen fuentes muy optimistas y otras muy pesimistas sobre la cantidad de combustibles fósiles que quedan a nuestra disposición, pero la realidad es que el acceso a estos recursos, independientemente de la cantidad que quede, es cada vez más difícil y costoso. Prácticas altamente cuestionadas por sus repercusiones ambientales como el fracking y la explotación de arenas bituminosas ocupan las primeras planas en muchos países. A estos problemas, es necesario sumar que el aprovechamiento de combustibles fósiles es, en buena parte, responsable de los problemas de contaminación prevalecientes en las ciudades modernas y la mayor fuente de los gases invernadero de origen antropogénico que juegan un papel importante en el cambio climático. La época en la que el petróleo brotaba de la tierra sin mayores consecuencias ha quedado atrás.

Mientras muchos países siguen discutiendo medidas sobre cómo mantener las políticas energéticas vigentes, otros como Dinamarca han puesto manos a la obra en la búsqueda de alternativas. Dinamarca planea sustentar 70% del consumo energético nacional con recursos renovables (mediante el aprovechamiento de energía eólica) para 2020 y ser totalmente sustentable para mediados de siglo.

La granja de viento de Middelgrunden en Dinamarca es una parte de los esfuerzos de este país por volverse energéticamente sustentable en el corto plazo. Imagen por Kim Hansen. Procesada digitalmente por Richard Bartz y Kim Hansen. (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0).

 

Basar la economía global, de un país o de un pueblo en recursos no renovables no es una buena inversión a largo plazo. Quiero cerrar este artículo contándoles la historia de Pithole City, Pennsylvania; esta ciudad se estableció en 1965, en medio de la fiebre petrolera estadounidense. A unos meses de haberse realizado el trazo urbano, ya contaba con la oficina de correos más grande del estado, más de cincuenta hoteles, un periódico propio y una población superior a los quince mil habitantes. La producción petrolera que enriqueció a muchos de los habitantes de la ciudad cayó más de 70% en menos de un año y para 1977 la ciudad estaba completamente abandonada. Hoy, Pithole City prevalece como un museo donde se puede admirar la historia de los primeros días de la industria petrolera americana.

 

Si quieren conocer más detalles sobre la industrial petrolera, la historia del petróleo y los procesos químicos detrás de su refinación y aprovechamiento, aquí les dejó un link al libro Petroquímica y Sociedad de Susana Chow Pangtay. Si quieren algo más de información sobre el mercado y la situación global de la industria petrolera les recomiendo el libro Oil 101 de Morgan Downey. Y si quieren una buena lectura en el contexto del nacimiento de la industria petrolera americana, échenle un ojo a Oil! De Upton Sinclair o a su adaptación cinematográfica por Paul Thomas Anderson There Will Be Blood. ¡Ambos son muy recomendables!

Argumentos, datos y posturas sobre cómo conservar la biodiversidad del Nevado de Toluca

Colaboración de Alicia Mastretta Yanes, Renata Cao, Sergio Nicasio Arzeta, Paulo Quadri, Tania Escalante Espinosa, Libertad Arredondo y Daniel Piñero

En esta entrada resumimos cuáles han sido las diferentes posturas desde el punto de vista de la biología y del manejo de recursos naturales en uno de los sucesos más importantes que la política de la conservación mexicana ha visto: por decreto presidencial, el 1ro de octubre del 2013, el Nevado de Toluca dejó de ser un Parque Nacional y pasó a ser un Área de Protección de Flora y Fauna. Planteamos también por qué un correcto diagnóstico ambiental es indispensable y cómo, como científicos y sociedad, debemos proponer mejores opciones de manejo a las autoridades.

Quienes promovieron el cambio de categoría y realizaron el estudio previo justificativo se sustentan en el siguiente argumento: por definición, los parques nacionales deben ser propiedad de la nación, sin embargo, el Nevado de Toluca y muchos otros parques nacionales del país pertenecen a ejidos y propietarios privados; estas condiciones incapacitan a los dueños de la tierra para un sustento económico de manera legal, por lo que recurren a la tala ilegal y a actividades agropecuarias que no se encuentran permitidas. Lo anterior, argumentan, ha llevado al deterioro ambiental del Nevado de Toluca a grado tal que la conservación de su biodiversidad se encuentra en grave riesgo.

Esta es una postura compartida entre el Dr. Gerardo Ceballos del Instituto de Ecología de la UNAM, el PROESNEVADO (un programa especial del gobierno del Estado de México) y un grupo de forestales de la Universidad Autónoma del Estado de México. Puede consultarse más en extenso en un artículo de divulgación científica que el Dr. Ceballos escribió para la revista Oikos del Instituto de Ecología de la UNAM.

Por otro lado, preocupados porque el cambio de categoría lograra conservar la biodiversidad del Nevado de Toluca y los servicios ambientales que nos brinda, un grupo de biólogos y geólogos de diversas instituciones nacionales (UNAM, INECOL, entre otros) y extranjeras (University of East Anglia, University of California Santa Cruz e IPNA-CSIC), entre los que nos encontramos la Biól. Alicia Mastretta Yanes, el Dr. Daniel Piñero, la Mtra. Libertad Arredondo, el Mtro. Paulo Quadri, la Dra. Tania Escalante y 30 científicos más, decidimos revisar el programa de manejo de la ahora Área de Protección de Flora y Fauna Nevado de Toluca.

El programa de manejo es el documento que dicta y regula las actividades y su ubicación dentro del territorio del Área Natural Protegida y con qué acciones la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) garantizará la conservación de su biodiversidad. Tras revisar los artículos científicos citados por el programa de manejo y por el estudio previo justificativo, y después de realizar nuevos análisis, concluimos que el proceso de recategorización y el borrador del programa de manejo tienen vacíos de información y datos o interpretaciones incorrectas, tanto desde el punto vista ambiental, como socioeconómico y de política pública.

Por ejemplo, el deterioro del área natural protegida no es homogéneo ni responde a las mismas causas que hace 40 años (Figura 1). Además, la tasa de deforestación planteada en el programa de manejo está sobrestimada y en realidad se refiere a la pérdida de densidad arbórea (detalle en este link). Todo lo cual oculta el hecho de que no todos los tipos de bosque se encuentran afectados. En el mismo número de la revista Oikos, hemos publicado un artículo de divulgación donde resumimos el resultado de estos y otros análisis.

CambiosNevadodeToluca

El área abierta a la agricultura (amarillo) en el Nevado de Toluca no aumentó de 1972 al 2012 y los bosques de oyamel (verde oscuro) y latifoliadas (marrón) no disminuyeron en densidad ni en cobertura. Las imágenes satelitales de 1986 y del 2012 están disponibles en Google Timelapse y el artículo de Franco et al. 2006 aquí (parte A) y aquí (parte B).

 

Hemos insistido mucho en los problemas técnicos con los datos del estudio previo justificativo y del programa de manejo porque es con ellos que se realizó el diagnóstico ambiental y con los que se está fundamentando cómo manejar al Nevado de Toluca. En otras palabras, al igual que con una enfermedad humana, si el diagnóstico es incorrecto el tratamiento también lo será y perjudicará en vez de beneficiar. La labor del médico que lo descubra es informarlo y empezar cuanto antes con el tratamiento que sí sea adecuado.

En el caso del Nevado de Toluca, lo preocupante es que no existe evidencia de que las actividades y zonificación propuestas por el borrador del programa de manejo del 2013 (y de su nueva versión al 2014), crearán las condiciones socio-ambientales necesarias para conservar al Nevado de Toluca y para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. El manejo que tendría el Área Natural Protegida no está diseñado para favorecer la conservación de su biodiversidad y la restauración de los bosques que se encuentran degradados, sino que favorece que los bosques que sí están conservados sean abiertos a la explotación forestal.

Lo que los proponentes del cambio de categoría están haciendo es promover una visión de explotación de los recursos naturales en lugar de una de conservación y manejo con bases ecológicas y de visión sistémica. Este cambio de paradigma pone en gravísimo riesgo la conservación de la biodiversidad, los servicios ambientales que nos brinda el Nevado de Toluca y no garantiza beneficios sociales para los pobladores locales.

Nuestro involucramiento con la CONANP empezó en noviembre del 2013 en respuesta a la consulta pública sobre el borrador del programa de manejo del 2013. En los subsecuentes nueve meses realizamos una serie de propuestas para mejorarlo, principalmente en torno a la Subzonificación. El 1ro de agosto del 2014, la CONANP puso a consulta pública la segunda versión del borrador del programa de manejo. Dicha versión modificó nuestras propuestas sin brindarnos argumentos técnicos sólidos que lo justificaran.

Actualmente, la consulta pública de la segunda versión está abierta a revisión, es por eso que invitamos a los interesados a consultarla y realizar recomendaciones.

La obligación de las autoridades es atender las observaciones de la ciudadanía y la comunidad científica, pues cualquier argumento para modificar los instrumentos regulatorios de un área natural protegida debe realizarse con datos fidedignos y poder sostenerse ante una evaluación estricta y crítica. De forma subsecuente, la CONANP debe garantizar que el manejo de un área natural protegida afectada por dichos cambios se hará en pro de la conservación y del bien común.

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La foto del Nevado de Toluca al inicio de esta entrada fue tomada por Benjamin Bernal.

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Acerca de los autores

A. Mastretta Yanes es bióloga egresada de la UNAM. Del 2007 al 2010 trabajó en proyectos de manejo sustentable de recursos naturales y pago por servicios ambientales. Actualmente realiza su doctorado en la University of East Anglia, Inglaterra. Su proyecto estudia el efecto de los cambios climáticos históricos en la distribución de la diversidad genética en plantas de las montañas más altas del centro de México.

R. Cao es bióloga egresada de la UNAM. Del 2011 al 2013 trabajó en proyectos de conservación y manejo sustentable de los recursos naturales en la Selva Lacandona. Este año egresó de la Maestría en Gestión Ambiental, Conservación y Manejo Sustentable de Recursos Naturales por la Universidad de Queensland, Australia, en donde enfocó sus estudios al manejo y gestión de Áreas Naturales Protegidas.

S. Nicasio Arzeta es biólogo egresado de la UNAM. Desde 2011 es estudiante de doctorado en el Centro de Investigaciones en Ecosistemas en Morelia. Su proyecto consiste en evaluar el potencial del territorio con actividades humanas para mantener la conectividad del paisaje de mamíferos terrestres y plántulas de árboles dentro de fragmentos de bosque tropical húmedo en la Selva Lacandona.

P. Quadri estudió comunicación en la Universidad de las Américas Puebla. Del 2007 al 2010 trabajó en la CONANP. Es maestro en estudios ambientales por la Universidad de Yale en los Estados Unidos. Actualmente es estudiante de doctorado en el departamento de Estudios Ambientales de la Universidad de California, donde investiga las relaciones entre cambios en la cobertura y uso del suelo, microclimas y el funcionamiento de las comunidades y ecosistemas en bosques del centro de México.

T. Escalante Espinosa realizó sus estudios de doctorado y posdoctorado en la UNAM. Actualmente es profesora Titular A de tiempo completo en la Facultad de Ciencias de la UNAM en el grupo de trabajo de Biogeografía de la Conservación, del Departamento de Biología Evolutiva. Sus líneas de investigación son la biogeografía, la biología de la conservación, la distribución de la biodiversidad y la mastozoología.

L. Arredondo-Amezcua es Maestra en Ciencias por el Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM. Actualmente trabaja como técnico externo para el proyecto de la Flora alpina del centro de México, para el Instituto de Ecología A.C. – Centro Regional del Bajío; cuyo objetivo es inventariar la diversidad florística de los pastizales alpinos de los volcanes más altos de la Faja Volcánica Transmexicana, así como su estado de conservación.

D. Piñero es investigador del Instituto de Ecología de la UNAM. Dirige proyectos sobre genética de poblaciones de plantas, en particular de filogeografía y estructura genética en especies mexicanas.

100,000 Strong in the Americas, ¿qué podemos esperar?

“When we study together, we learn together, we work together and we prosper together.” President Barack Obama, May 2013, Mexico City.

“Cuando estudiamos juntos, aprendemos juntos, trabajamos juntos y prosperamos juntos.” Presidente Barack Obama, Mayo 2013, Ciudad de México.

Históricamente la relación entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América ha sido compleja y ha estado moldeada por lazos políticos, de negocios, culturales y familiares. El intercambio demográfico actual en la región es tan grande que la población hispana de los Estados Unidos de América ha superado los 50 millones de personas, haciéndolo el país con más hispanohablantes después de México. Sin embargo, intercambio demográfico no necesariamente significa un óptimo intercambio cultural e ideológico y aún hay un gran trabajo conjunto por hacer para impulsar la cooperatividad y el crecimiento en la región.

En la visita más reciente del Presidente Barack Obama a nuestro país, un tema importante en la agenda de discusión fue el programa 100,000 Strong in the Americas (100,000 Fuertes en las Américas), cuyo propósito principal es impulsar la movilidad de estudiantes no sólo entre los Estados Unidos de América y México, sino en todo el continente. Este programa pretende atraer a 100,000 estudiantes latinoamericanos a estudiar en EUA, mientras 100,000 estudiantes estadounidenses van a estudiar a Latinoamérica anualmente, con el objetivo final de lograr una mejor integración social, cultural y comercial en el continente. Este programa será financiado por el Gobierno de los Estados Unidos de América, la Asociación de Educadores Internacionales (NAFSA), gobiernos de países latinoamericanos, universidades y el sector privado.

¿Por qué es necesario un plan como este? La población del continente americano alcanza cerca de los 1,000 millones de habitantes (México: ~120 millones; Estados Unidos de América: ~300 millones) y se proyecta que para 2050 la población del continente rebase los 1,250 millones. Este crecimiento demográfico demanda soluciones innovadoras a problemas en sectores como salud, medio ambiente, educación, migración, seguridad, entre otros.

Actualmente existen diversos esfuerzos por crear soluciones a los problemas conjuntos de las Américas, pero a pesar de la cercanía geográfica aún hay grandes puentes que tender para lograr un entendimiento más profundo de la diversidad cultural. Esta vasta diversidad ideológica y cultural enriquece al continente pero al mismo tiempo hace que sea complicado crear políticas que funcionen y sean efectivas en toda la región. Estas soluciones sólo serán producto de trabajo en equipo entre los futuros líderes e innovadores de las naciones americanas. Facilitar el intercambio académico y cultural entre estos jóvenes futuros líderes los ayudará a comprender de manera más integral estos problemas, compartir ideas y crear soluciones para los mismos.

Sin duda las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (las famosas áreas “STEM” por sus siglas en inglés: science, technology, engineering and mathematics) serán de vital importancia en este programa y para el futuro desarrollo del continente.

¿Quién se beneficiará de un programa como este? En el corto plazo, los jóvenes estudiantes. La experiencia de estudiar en el extranjero crea una nueva forma de percibir tus raíces, un sentido de responsabilidad por volver a casa y ayudar a quienes están ahí. En el mediano y largo plazo: los países participantes en este programa, pues habrá una red de profesionales pensando en los problemas de estos países desde una perspectiva global, con ideas provenientes de todo el continente, buscando la manera de colaborar para crecer juntos. Se espera que el intercambio comercial en América crezca como resultado de esta iniciativa y de esta forma el sector privado también resultaría beneficiado, impulsando el crecimiento económico del continente.

Este intercambio académico traerá consigo intercambio de ideas e impulsará la cooperación. Los lazos de amistad creados a partir de la movilidad de estudiantes dentro del continente fortalecerán los lazos humanos en las Américas, sin duda indispensables para el crecimiento de nuestro continente. Durante la etapa de estudios universitarios se crea una manera de pensar y abordar problemas, la movilidad estudiantil creará una mente multicultural entre los estudiantes de las Américas, se fomentarán amistades entre personas de diferentes países, estos lazos traerán un mayor intercambio comercial, cultural y de valores para el continente.

¿Qué debe hacer México? Creo que la respuesta es simple, hacer lo que nos corresponde de la mejor manera. Si eres estudiante: estudia; en México o en el extranjero, donde estés hazlo lo mejor posible, no hay más. A los líderes políticos, apoyar e impulsar programas como este, facilitar los medios para que más estudiantes mexicanos se beneficien de esta iniciativa. Los profesores y académicos, mejorar su desempeño día a día para que las institutions educativas mexicanas sean más atractivas para estudiantes no sólo de Estados Unidos y Latinoamérica, sino de todo el mundo, de esta forma el intercambio académico y cultural será continuado así como los beneficios que lo acompañan.

Si la población hispana en los Estados Unidos actualmente es de más de 50 millones de personas, ¿podrán 100,000 estudiantes latinoamericanos impactar en la forma en que EUA mira a Latinoamérica? Y si la población de toda América es de casi 1,000 millones de personas, ¿podrán 200,000 jóvenes estadounidenses y latinoamericanos mejorar la calidad de vida y proponer soluciones a los grandes problemas del continente? El reto es grande, pero también lo son el liderazgo, la pasión y el talento de los jóvenes de las Américas.

Escrito por Jorge Buendía y publicado originalmente en AILUM

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Acerca del autor

Jorge Eduardo Buendía Buendía es egresado de la Licenciatura en Ciencias Genómicas de la UNAM y actualmente investigador asistente en la Universidad de Edimburgo. Es también co-fundador de la Asociación de Ingenieros Líderes Unidos por México A.C. Sus intereses académicos yacen en la intersección entre matemáticas, computación y biología. De manera paralela se interesa en temas como educación, salud pública y literatura.

La impresionante diversidad genética mexicana.

mex Si pensamos en los rasgos entre un japonés y un alemán, podremos darnos una idea de lo distintos que son sus genomas. De este tamaño es la diferencia a nivel genético entre los mexicanos.

El primer estudio de la variación genética de los mexicanos, realizado con una precisión súper fina, mostró que México contiene 65 grupos étnicos diferentes –y no 55 como se había reportado con anterioridad–.

Los autores de este trabajo, que representan a instituciones mexicanas, inglesas, francesas y estadounidenses, tomaron muestras del material genético de 511 personas pertenecientes a poblaciones de todo el país, desde el desierto de Sonora, en el norte, hasta las selvas de Chiapas, en el sur.

Los resultados demostraron que los grupos en México con las diferencias más grandes son comparables a la relación entre europeos y asiáticos del este. Además, mientras más grande sea la distancia geográfica entre dos mexicanos, más distintos serán sus genomas.

Los autores llaman a estas variantes “globalmente extrañas, pero localmente comunes”, lo cual significa que una característica particular en el genoma de una población, como los mayas del sur, está bien representada entre sus integrantes, pero no en la de otro grupo que desciende de europeos, por ejemplo.

Una parte del estudio tomó en cuenta que muchos de los mexicanos son mestizos, resultado de la mezcla entre indígenas, europeos y africanos. El análisis sugiere que estas personas tienden a poseer las distinciones genéticas de sus indígenas vecinos, al punto de poder rastrear ancestros nativos. Por ejemplo, si se buscan los distintivos genéticos de los mayas, se podrá ver que se ubican en personas que actualmente viven en la península de Yucatán y en la parte norte del golfo, un vestigio de la ruta de comercio de esta civilización ancestral.

En el estudio se menciona que la diversidad a nivel genético se explica por el aislamiento de las poblaciones gracias a montañas, desiertos y demás barreras geográficas que caracterizan el territorio mexicano.

Este trabajo ayudará a rastrear, desde un punto genético, la historia de las poblaciones indígenas y, como mencionan los autores, a desarrollar mejores diagnósticos de enfermedades genéticas.

Bibliografía:

Artículo original en Science | Nota de Science | Nota Original en el Blog de Historias Cienciacionales

Cinco metros de cola de hadrosaurio encontrados en Coahuila, México

La cola artículada del hadrosaurio y el brazo señalador de René Hernández. (Tomada del video del INAH). Paleontólogos de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Nacional de Antropología e Historia han encontrado en Coahuila, Mexico, restos fósiles de un dinosaurio en extraordinario estado de preservación. Se trata de cinco metros de la cola de un hadrosaurio, del grupo de los dinosaurios también llamados pico de pato. Los restos tienen 70 millones de años aproximadamente y están tan bien conservados que la estructura aún está articulada. A pesar de que en esa zona del país se han encontrado muchos fósiles del mismo tipo de dinosaurios, ésta es la primera cola articulada que se haya descubierto.

Los paleontólogos, coordinados por Felisa Aguilar del INAH y René Hernández de la UNAM, aún no determinan la especie a la que pertenecen las 50 vértebras caudales (y algunos fragmentos de cadera), pero saben que son de un tipo de dinosaurio pertenecientes al grupo de los Lambeosaurinos, mejor conocidos por tener pico de pato y cresta. (Pensemos en los Parasaurolophus de Jurassic Park).

Se supo del ejemplar por un aviso del edil del municipio General Cepeda, en el estado de Coahuila. Esa zona de México tiene una gran abundancia de fósiles de dinosaurio y otros organismos, pues durante el Cretácico Tardío esa región era una línea de costa llena de desembocaduras de ríos, esteros, lagunas y marismas, ambientes muy propicios para la fosilización de restos orgánicos. Desde hace veinte años se han encontrado fósiles de dinosaurios pico de pato en la región. Específicamente en General Cepeda, se sabía de la presencia de fósiles en buen estado de preservación desde 2011, pero no se había podido hacer despegar un proyecto de rescate. En 2012 volvió a abrirse el sitio para la exploración paleontólogica.

Una cola articulada como la encontrada aquí es rara incluso a nivel mundial, según Hernández. “Descubrir esqueletos articulados no es fácil porque se tienen que dar una serie de condiciones que hayan permitido que el organismo se preserve como este ejemplar", comenta. Ángel Ramírez, también paleontólogo de la UNAM y miembro del equipo de rescate, dice que este hallazgo es importante para el estudio biológico de los dinosaurios porque "vamos a tener una secuencia que permitirá conocer las características de las vértebras”.

Nota fuente en el sitio del INAH | Reportaje en video del INAH | Serie de fotos del diario Excelsior.

Ciencia en Contacto: Taller de Ciencia Para Jóvenes 2013, un espacio abierto a la juventud

Imagina una noche en un bosque, tú al lado de una cabaña, rodeado de gente agradable, fogata, salchichas, bombones y un grupo de científicos contándote historias con la Vía Láctea visible en el cielo oscuro del Observatorio Astronómico Nacional, en San Pedro Mártir, Baja California. ¿Te gusta la escena?

Ése es sólo un pequeño ejemplo de lo que puede vivir un joven en el Taller de Ciencia Para Jóvenes organizado por el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), del Instituto de Astronomía y el Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). Durante una semana, los investigadores invitan a los jóvenes de bachillerato a la ciudad de Ensenada a interactuar con ellos, conocer sus actividades y experimentar con temas muy diversos.

No todos hemos tenido la oportunidad de conocer de cerca cómo es la vida y el trabajo de un científico desde la juventud, es por eso que éste junto con otros espacios, son de gran relevancia para tener una perspectiva más amplia de la labor científica en México. El taller es completamente gratuito, todos los gastos (hospedaje, transporte y seguro de gastos médicos) corren por parte de las instituciones participantes, por lo que lo único que se requiere es tener ganas de vivir una gran experiencia.