COVID-19, analizando al Centinela y otros modelos: Primera Parte

Autor: Dannia Colín-Castelán
*Originalmente publicado en Cienciorama el 6 de mayo, 2020

El origen del Sistema Centinela

Cuando ocurrió la pandemia de Influenza A H1N1 en 2009 no había una forma estándar de medir las enfermedades respiratorias. Cada país contaba sus casos como podía y de entrada fue muy difícil saber qué tan seria era la enfermedad. Parecía que había más muertes por neumonía de lo normal pero ¿qué era lo normal? No había una línea base con la qué comparar. Tampoco había forma de saber cuántos casos eran leves ni qué tan infecciosa era la enfermedad. Había un vacío enorme de información por lo que era necesario desarrollar una forma de monitorear el comportamiento de las enfermedades respiratorias.

La solución de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a este problema fue el Sistema de Vigilancia Centinela. Fue desarrollado en 2014 con los siguientes objetivos:

  • Determinar dónde y cuándo hay actividad de influenza y quiénes son las personas afectadas.

  • Detectar cambios genéticos en los virus de influenza y qué tan sensibles son esos virus ante los antivirales existentes.

  • Determinar cuáles son los factores de riesgo que hacen que algunas personas sean más susceptibles a desarrollar enfermedades graves o morir.

  • Describir los síntomas de las enfermedades respiratorias.

  • Evaluar qué tan grave es la epidemia anual de influenza con respecto a las epidemias en años anteriores.

  • Detectar brotes de virus nuevos.

  • Determinar qué tanto efecto tienen las intervenciones de salud pública, por ejemplo, la vacunación.

  • Estimar qué tantos de los casos de enfermedad respiratoria son influenza.

El Sistema de Vigilancia Centinela se basa en la premisa de que es mejor analizar pocos casos pero teniendo los datos completos de esos casos, que analizar muchos casos con pocos datos. Sin embargo, esta premisa requiere que se haga un buen protocolo para elegir qué casos se van a analizar; es decir, se requiere de un buen muestreo.

 

Censo vs muestreo

En muchos países del mundo, se realiza un censo de población cada diez años pero ¿qué es un censo? Un censo es cuando queremos contar cada uno de los elementos de un grupo. En el caso de un censo poblacional la idea es contar cada uno de los habitantes de un país; en el caso de un censo forestal la idea es contar cada uno de los árboles que hay en una ciudad y así. Los censos son muy útiles para conocer datos precisos de un grupo pero entre más grande es el grupo que queremos contar se vuelve más difícil hacer un censo. No es lo mismo contar cuántos árboles hay en una calle que cuántos árboles hay en un país. Afortunadamente existe una herramienta estadística que nos permite darnos una muy buena idea de cómo se compone la totalidad de un grupo sin tener que analizar a cada uno de los individuos. Esta herramienta se conoce como muestreo.

Imaginemos que estamos haciendo una sopa de verduras y queremos saber si las verduras ya se cocieron. No es necesario revisar cada uno de los trozos de verdura de la sopa para saber si la sopa está lista, con que saquemos una muestra de sopa con el cucharón y probemos si las verduras que sacamos ya están cocidas, tendremos una muy buena idea de si la sopa completa está lista.

Ahora bien, para que un muestreo nos dé una buena idea de cómo está compuesta una población tiene que estar bien hecho. Ejemplo: si queremos saber qué clase de animales son típicos de una ciudad sería muy mala idea usar como muestra el zoológico. Si hiciéramos eso podríamos pensar que los leones, las cebras y los osos polares son algunos de los animales típicos de la ciudad cuando sabemos que eso no es cierto.

Entonces ¿cómo tendríamos que tomar esa muestra? Una forma sería dividir la ciudad en una cuadrícula y numerar cada uno de los cuadros y sólo analizar qué animales hay en los cuadros que sean múltiplos de un número cualquiera, en este ejemplo usaremos el 7 (figura 1). Se utilizan múltiplos para que las muestras se tomen a intervalos regulares. En nuestro ejemplo, si usamos esta forma de muestreo estaríamos analizando sólo 14 cuadros pero que están distribuidos por toda la ciudad, y eso nos daría una buena idea de qué animales hay en la ciudad, cuántos son y cómo se distribuyen. Existen muchos tipos de muestreo estadístico, este sólo es uno de ellos que se llama muestreo aleatorio sistemático.

Figura 1. Ejemplo de muestreo sistemático en un territorio utilizando una cuadrícula. Los cuadros azules representan las áreas de donde se obtendría la muestra. Aunque sólo son 14 de un total de 100, se puede tener una buena idea de cómo se comporta…

Figura 1. Ejemplo de muestreo sistemático en un territorio utilizando una cuadrícula. Los cuadros azules representan las áreas de donde se obtendría la muestra. Aunque sólo son 14 de un total de 100, se puede tener una buena idea de cómo se comportan las poblaciones en todos los cuadros aunque sólo se analicen 14.

El Sistema de Vigilancia Centinela

Si eres mexicano, en las últimas semanas seguramente habrás escuchado mencionar un número de casos de COVID-19 confirmados más un número de casos estimados a través del Sistema de Vigilancia Centinela. Como mencionamos al principio el Sistema Centinela es un método de muestreo desarrollado por la OPS/OMS en 2014 y uno de sus objetivos es estimar qué tantos de los casos de enfermedad respiratoria son influenza. Esta es la característica del Sistema Centinela que se está intentando utilizar en la epidemia de COVID-19. Como actualmente no es factible hacerle pruebas a todas las personas que se requerirían para tener un censo de casos, la idea es hacer un muestreo y estimar cuántos de los casos de pacientes con enfermedad respiratoria tienen COVID-19.

El sistema se basa en un muestreo que funciona de forma muy similar al ejemplo anterior. En México existen alrededor de 26 mil unidades de salud distribuidas en todo el territorio, de todas ellas 475 se utilizan como Unidades de Salud Monitores de Enfermedades Respiratorias (USMER). Estas USMER son todo tipo de unidades de salud, hay centros de salud de la Secretaría de Salud, del Seguro Social, del ISSSTE, clínicas universitarias, hospitales privados, etc. Todos los tipos de centros de salud están representados dentro de las USMER y, como ya dijimos, están distribuidas en todo el país. Regresando al ejemplo de la cuadrícula, imaginemos que México está dividido por una cuadrícula de 26 mil cuadros y en cada uno de esos cuadros hay pacientes con síntomas de enfermedades respiratorias, algunos tendrán un catarro, algunos gripa, algunos influenza y algunos COVID-19. La única forma de saber a ciencia cierta cuántos de los pacientes tienen en realidad COVID-19 sería haciéndoles la prueba a todos y cada uno de ellos. Sin embargo es imposible hacerles pruebas a todos porque son demasiados (entre 400 y 750 mil a la semana). Entonces para estimar el número total de casos se toma una muestra en 475 cuadros de esos 26 mil, que sería el equivalente a los cuadros azules de nuestra cuadrícula.

Pero ¿cómo nos ayuda realizar un muestreo a estimar la cantidad total de individuos con COVID-19? Te invitamos a leer la siguiente entrega del blog de Más Ciencia para averiguarlo.

Acerca de la autora

Dannia Colín Castelán es biomédica de formación y Doctora en Ciencias. Le interesan mucho las neurociencias, es una lectora empedernida y viajera incurable. Fanática de los idiomas, el baile y la música.

*Este artículo fue publicado en su versión original y en una sola entrega el 6 de mayo, 2020 en Cienciorama, revista virtual de divulgación científica de la UNAM