Crónica de una mantis marina conmovida en su mundo multicolor

mantis marina Me da mucha ternura cuando los humanos se emocionan por los colores que pueden ver. Que si la primavera llena de colores sus jardines o que si la lluvia del verano les pinta el cielo con un arcoíris. Pero ver el mundo con tres receptores de colores está sobrevalorado. Si nos vamos a poner estrictos, mejor verlo con 12, como nosotras. Así como lo dije, nosotras, las mantis marinas, tenemos 12 tipos diferentes de receptores de luz en nuestros ojos. Como si esto no fuera suficiente, un grupo de humanos acaba de observar con sus tres tipos de receptores que seis de nuestros receptores tienen la capacidad de diferenciar entre varios tipos de ondas de luz ultravioleta –cinco ondas, para ser exacta–.

Quienes nos estudiaron, de universidades estadounidenses y suecas, mencionan en su trabajo que hacemos uso de unos filtros ópticos ultravioleta que están presentes en las células de nuestros ojos. Ellos analizaron de lo que están hechos nuestros filtros y detectaron que es una sustancia que se puede encontrar en la piel o esqueleto de algunos organismos marinos.

Los humanos llaman a esta sustancia “protector solar natural”, muy al estilo de la crema que se ponen cuando van a la playa a asolearse. Y es que esta sustancia que encontraron en nuestros ojos nos protege de los daños causados por los rayos UV.

Una cosa es cierta: los humanos entienden muy poco nuestra visión, a la que ellos llaman “compleja”. Ahora, tienen la idea de que esta detección de rayos UV nos permite identificar presas en los corales.

Y claro, yo podría decirles la verdad. Pero prefiero seguir por ahí, andando en mi mundo brillante y lleno de imágenes fascinantes. ___________________

Bibliografía:

Nota fuente en Science Daily   | Artículo original en Cell|Nota original en el Blog de Historias Cienciacionales