Alcohol adulterado, ¿peligro disfrazado de diversión?

"Este artículo es parte de una serie de textos aportados por estudiantes de ingeniería mecánica del Instituto Tecnológico de Celaya dentro de su clase “Taller de investigación 2”. Nos da gusto compartir el entusiasmo con el que escriben y nos acercan a sus intereses científicos"

Autores: Edgar Aristeo Gallegos González, Francisco Emmanuel Ortega Laguna, Alan Daniel Zárate Mercado

¿Tienes pensado salir de fiesta con tus amigos el próximo fin de semana? Definitivamente tienes que leer esta información

Es viernes por la noche, cansado de una larga y ardua semana de trabajo, quedas con tus amigos para divertirte un poco y salir de la monotonía que el día a día ofrece. Quizá al principio no lo notas, quizá pienses que se te han pasado las copas, pero y si te dijese que probablemente tu vida está en grave peligro… ¿me creerías?

Es bien sabido que la cantidad de alcohol contenida en licores y otras bebidas alcohólicas se mide en base al volumen de alcohol que contengan o en base a su grado de alcohol. Basta con observar detenidamente el producto para poder ubicar dicho porcentaje.

En cuanto al proceso de elaboración, las bebidas se dividen en dos grupos: aquellas producidas por fermentación alcohólica (como el vino, la cerveza, la sidra y el hidromiel) con un contenido de alcohol menor a 15 grados, y aquellas que son producto de la destilación, con contenido alcohólico mayor a 15 grados, como el brandy, whisky, tequila, y vodka.

Quizá te preguntes: ¿qué es una bebida adulterada? 
Podemos definirla como toda aquella bebida (usualmente alcohólica) a la que se le agregan de forma intencionada ciertos compuestos químicos –por ejemplo, etilenglicol y metanol–, los cuales resultan nocivos para la salud.

El metanol (CH3OH) por ser más barato, suele utilizarse con mayor frecuencia para rebajar los licores y ahorrar costos. Por su parte, el etilenglicol (C2H6O2) es otro componente que se puede agregar a las bebidas alcohólicas para que las personas se emborrachen más rápidamente. Ocasiona efectos entre los primeros 30 minutos y hasta 17 horas después de ingerirlo [1], por lo que no es sorprendente que los establecimientos que venden bebidas adulteradas se salgan con la suya, poniendo en peligro la vida de cientos de personas. ¿Y todo por qué? Por dinero.

La principal razón por las que estas bebidas son adulteradas, es debido a la ganancia que puede generar el establecimiento con su venta. Al conseguir un sabor similar a la bebida original, pero reduciendo costos sustituyendo parte del producto original con sustancias de relleno, el cliente no notará la diferencia y pagará el precio real por dicha bebida.

Así que… ¡mucho cuidado!
Se estima (según la Cofepris) que las bebidas alcohólicas que más se adulteran en México, son: tequila, ron, brandy, coñac y whisky [2]. Lo que resulta aún más alarmante, ya que estas son utilizadas para mezclar toda clase de cócteles y bebidas, las cuales podemos encontrar en prácticamente cualquier bar del país.

Por esto no es de sorprender que en México las bebidas adulteradas y/o falsificadas alcancen un volumen anual de 20.9 millones de litros, mientras que el alcohol ilegal y sustitutos (bebidas artesanales) venden al año un estimado de 2.37 millones de litros [3].

Entonces… ¿Cómo saber si se sufre una intoxicación por bebidas alcohólicas adulteradas?
Este tipo de intoxicación se puede observar durante las primeras 8-24 horas (promedio de 12) aunque es importante comentar que puede llegar a presentarse hasta 2 días después de la exposición. La persona puede presentar síntomas muy similares a los que se presentan en una “cruda” (pero más intensa), por esta razón, es necesario prestar mucha atención a los siguientes síntomas:  

  • Dolor de cabeza pulsátil

  • Dolor abdominal

  • Náuseas

  • Vómito

  • Incoordinación de movimientos

  • Depresión leve del sistema nervioso central


Si el antecedente de consumo de alcohol existe y los síntomas mencionados persisten, y a su vez se presentan algunos otros, como lo es la diarrea leve, dificultad respiratoria, disminución de la frecuencia cardiaca e hipotensión, es muy probable que la persona haya ingerido alcohol adulterado [4]. Durante esta etapa se ha metabolizado el metanol a formaldehído (formol) (CH₂O) y ácido fórmico (CH₂O₂), presentándose complicaciones más serias como acidosis metabólica grave y desarrollo de desórdenes visuales. Si el paciente no recibe tratamiento, el cuadro progresa y se presenta ceguera, colapso circulatorio, convulsiones, coma y muerte debido a falla respiratoria. [5]

Pero antes de pensar que todo está perdido…
Existen algunas medidas para asegurar que lo que estás tomando no representa un riesgo para tu salud (o al menos no uno grave). Para esto, solo debes de seguir algunas medidas de precaución, por ejemplo, no comprar bebidas alcohólicas de bajo o muy bajo precio, teniendo siempre en cuenta la relación “calidad-precio” además de verificar el costo en distintos establecimientos para poder corroborar que está “regulado” cuando menos (Figura 1).

Figura 1. Bebidas adulteradas.  A) Cómo identificar bebidas alcohólicas adulteradas (imagen reproducida de https://www.spm.gob.mx/imagen/145) B) Ejemplo 1, sello en una botella Tequila (reproducido de https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I…

Figura 1. Bebidas adulteradas.
A) Cómo identificar bebidas alcohólicas adulteradas (imagen reproducida de https://www.spm.gob.mx/imagen/145)
B) Ejemplo 1, sello en una botella Tequila (reproducido de
https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/71EbiN4-ZPL._AC_SX679_.jpg)
C) Ejemplo 2, sello en botella de Ron (reproducido de
https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/81m2Bd5eUEL._AC_SY679_.jpg).

Por otra parte, se deben evitar las bebidas alcohólicas que no cumplen con los  requisitos obligatorios (porcentaje de contenido alcohólico, símbolos de prohibición, etc.) pues esto puede ser un indicativo de la procedencia dudosa de la misma.

Además, en la actualidad se cuenta con apps para lectura de códigos QR (Figura 2) que pueden presentar los datos tanto del producto (como cantidad y tipo de bebida) así como del productor (razón social y lote). [6].

Figura 2. Marbete  de la SHCP para bebidas alcohólicas. Reproducido de wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Marbete_SHCP_para_bebidas_alcoh%C3%B3licas)

Figura 2. Marbete de la SHCP para bebidas alcohólicas. Reproducido de wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Marbete_SHCP_para_bebidas_alcoh%C3%B3licas)

Además de estos métodos sencillos, existen otros que requieren de diversos aparatos y habilidades para su aplicación (físicos y químicos) que son más acertados en la identificación de alcohol adulterado. A continuación, discutimos algunos ejemplos de estos métodos.

Sensores de óxido metálico
Sensores que usan nanopartículas de óxido de estaño dopadas (estimuladas) con paladio. Son capaces de detectar rápidamente alcohol adulterado percibiendo los vapores de metanol y etanol en la bebida. Además, se puede utilizar para la identificación de pacientes que han ingerido metanol y etanol por medio de un análisis del aliento. 

Su principio de funcionamiento se basa en diferenciar el alcohol y el metanol separando los dos tipos de alcohol en tubos porosos a través del cual se aspira el aire por una pequeña bomba.  Debido a la diferencia de tamaño, el metanol pasa por el tubo polimérico más rápidamente que el etanol. 


Prueba con luz
Este método es usado solamente por el consejo regulador, y tiene un costo relativamente bajo. Su funcionamiento se basa en la espectroscopía de absorción además de diversas técnicas quimiométricas, es decir, toda solución o mezcla, independientemente de su estado, absorbe energía luminosa, variando en intensidad debido a la frecuencia de la luz incidente, así como la longitud de onda.

Un punto a tomar en cuenta es que se necesita de una base de datos de la(s) bebida(s) a analizar con el fin de realizar una comparación.

Ya que el consumidor promedio no cuenta con estos métodos sofisticados, consideramos sumamente importante que tomes en cuenta los aspectos mencionados en la primera parte de este artículo con la finalidad de evitar incidentes que puedan causar desde molestias pasajeras hasta daños graves en la salud. Si bien, todos estos aspectos pueden parecer algo tediosos e inclusive “exagerados” en primera instancia, no olvides que tu salud es lo más importante. No permitas que una actividad que podría ser placentera se convierta en una mala experiencia por falta de atención.

Referencias

[1] Marruecos-Sant L. Tratamiento de las intoxicaciones por metanol y por etilenglicol. Med Intensiva. 2002; 26(5): 248-250

[2] https://www.gob.mx/cofepris

[3]www.elfinanciero.com.mx/empresas/covid-impulsa-la-venta-de-bebidas-alcoholicas-pero-adulteradas

[4]https://www.minsalud.gov.co/comunicadosPrensa/Documents/INTOXICACION_POR_METANOL.pdf

[5]http://alcoholadulteradomata.blogspot.com/2014/02/alcohol-adulterado-uno-de-los-problemas.html

[6] Cuevas, Stephanie (9 de octubre de 2015). «Cómo verificar que la botella que compras es legal». El Financiero. Consultado el 27 de diciembre de 2016.

Imagen de viñeta: fotografía de Adam Wilson obtenida de Unsplash

Acerca de los autores

Alan Daniel Zarate Mercado: Estudiante de la carrera de Ingeniería Mecánica en el Tecnológico Nacional de México en Celaya (TecnNM en Celaya), le gusta hacer caminatas, el ciclismo, tocar instrumentos musicales y disfruta de visitar diferentes lugares para conocer su cultura y tradiciones.

Edgar Aristeo Gallegos González: Estudiante de Ingeniería mecánica en el TecNM en Celaya aficionado a la cocina y al soccer como pasatiempo, además de ser amante de las aventuras y los viajes a ciudades con diversas culturas e infraestructura, así como sus artesanías.

Francisco Emmanuel Ortega Laguna: Es estudiante de la carrera de Ingeniería Mecánica en el TecNM en Celaya con especialidad en Producción Industrial. En su tiempo libre se dedica a la música, tiene como pasatiempo cocinar y ver caricaturas.

Editores: Emiliano Cantón, Ximena Bonilla