feromonas

¿A qué huelen las feromonas sexuales humanas?

kissComo una flor a su perfume, Pablo Neruda se decía atado a su recuerdo impreciso. La existencia de feromonas sexuales en los humanos ha sido un tema de interés y controversia en el terreno del conocimiento científico. ¿Será que éstas señales químicas que produce nuestro cuerpo les dice a los demás cuál es nuestro sexo biológico? Algunos trabajos anteriores habían demostrado que una señal química encontrada en el semen y en las axilas de los hombres promovía un estado de ánimo positivo en las mujeres. De la misma manera, una sustancia específica encontrada en la orina de las mujeres tenía efectos también positivos en hombres. Sin embargo, no quedaba claro si estas sustancias funcionan como señales químicas.

Ahora, un trabajo realizado por investigadores del Instituto de Psicología de la Academia China de Ciencias sugiere que existen feromonas humanas que funcionan como señales químicas. De acuerdo con su trabajo, las feromonas sexuales que cada quien porta influyen en la percepción que los demás tienen sobre nosotros, seamos hombres o mujeres.

Para llegar a dicha conclusión, los investigadores le pidieron a personas de ambos sexos, heterosexuales y homosexuales, que observaran una imagen en una pantalla compuesta por quince puntos que representaban la figura de un cuerpo humano en movimiento, y decidieran si era masculino o femenino. Por varios días, los participantes fueron expuestos a soluciones que contenían la señal química de mujeres, hombres, o una de control.

Al oler la sustancia secretada por los hombres se promovió que las mujeres heterosexuales percibieran a la figura como masculina. En contraste, oler la sustancia secretada por mujeres generó que los hombres heterosexuales detectaran a la figura como femenina. Los hombres homosexuales respondieron a las feromonas de la misma manera que las mujeres.

Los investigadores sostienen que esta es la primera evidencia de que “olemos el género” gracias a las secreciones del cuerpo de los demás, un proceso que ocurre sin que nos demos cuenta. Esta percepción depende de nuestro sexo biológico y de nuestra orientación sexual.

Bibliografía:

Artículo original en Cell | Nota en Science Daily | Imagen | Nota original en el Blog de Historias Cienciacionales

¿Con cuántos habrá tenido sexo?

No, esta pregunta no es para que usted nos la conteste, querido lector. Es en realidad una pregunta que la araña macho australiana se hace cada que ve a una pareja en potencia.La araña hembra de la especie Argiope keyserlingi tienen dos estructuras comparables a la vagina de las mujeres. Cada una se localiza en cada costado de sus cuerpos. En ellos, los machos depositan su esperma utilizando el equivalente al pene humano. Argiope_keyserlingi

 

Después del encuentro sexual, los machos cortan su órgano y así sellan para siempre el orificio genital femenino. No se preocupe, estimado lector, pues cada macho tiene dos equivalentes del pene. Pero deshacerse de una de sus partes masculinas tiene una desventaja: podrá tener sexo de nuevo si su órgano restante está en el mismo lado que el de la hembra. Es decir, si el macho con un pene en el lado izquierdo encuentra a una hembra con el orificio izquierdo abierto, podrá copular con ella.

Si un macho se le acerca a una hembra que no es compatible de lado o que ya fue “sellada” dos veces, pierde su tiempo y corre el riesgo de que una hembra preñada y hambrienta se lo coma. Ante dicho peligro, los machos tienen un as bajo la manga. El macho utiliza feromonas presentes en la telaraña para detectar cuántas parejas ha tenido una hembra en potencia.

Gracias a esta detección, los machos eligen a aquellas que han tenido menos amantes. Los machos tienden a escoger a una hembra con un solo ex amante entre el 75% y 90% de las veces, comparado con aquellos que se han apareado dos veces. Lamentablemente, su sentido arácnido tiene sus límites. Esta detección no les informa qué orificio está vacío.

Un dato adicional es que cuando a los machos se les coloca con una hembra “virgen”, sólo copulan con ella una vez y reservan su segundo órgano sexual para otra hembra. Esto sugiere que los machos son polígamos, a diferencia de otras especies del mismo género, quienes tienden a quedarse con una pareja.

Bibliografía:

Artículo original | Nota en Science | Imagen | Artículo original en el Blog de Historias Cienciacionales